Oswiely Barrios: Volver a sentirte implica un proceso para interiorizar, observar y escuchar tu propio ser
Por Melissa Nahmens
Ideas, metas y exigencias externas: en el día a día es fácil perder el rumbo propio. Para la psicóloga egresada de la Universidad Metropolitana, Oswiely Barrios, el ser humano es un todo que integra su historia, deseos y aprendizajes con la forma en que se relaciona consigo mismo, con su cuerpo y con el mundo.
En un 2026 donde la vida transcurre a mil revoluciones y detenerse parece un lujo imposible, ¿cómo podemos relacionarnos con lo que nos pasa? ¿Cómo hacer una pausa en terapia para observarnos, sentirnos y vernos con honestidad en lugar de intentar ser algo distinto? La especialista nos invita a bajar las revoluciones para reconectar con nuestra esencia a través de la psicoterapia para el bienestar.
El camino para volver a conectar con uno mismo
A veces vamos por el día a día cumpliendo tareas, pero desconectados de nosotros mismos. ¿Cómo puede una persona volver a ‘sentirse’ cuando el ruido de afuera es tan fuerte?
La desconexión con nosotros mismos se comienza a crear como una forma de adaptarnos a distintas situaciones de la vida. Te voy a relatar algunas: si alguien aprende que la respuesta del entorno ante su sentir suele ser rechazo, conflicto o invalidación, la persona encuentra una forma de regularse para no recibir dicho rechazo o situación conflictiva. Una de esas formas es desconectarse de su sentir; no dejar de sentir, sino evitar ser consciente de ese sentir con el cual no encuentra apoyo o una forma asertiva de dirigirlo.
Por otro lado, cuando una persona vive en contextos muy rígidos, estructurados o desafiantes, el mismo entorno resulta muchas veces una ola que arrastra a la persona en el “hacer” constantemente hacia el afuera, dejando así poco espacio para la conexión interior consigo mismo. Otra situación en la que la desconexión de lo emocional puede gestarse es como una forma de protección ante una sobrecarga emocional que puede resultar abrumadora; de esta forma, desconectar y funcionar en automático resultaría una “barrera protectora” de todas esas emociones que muchas veces asustan, dejando a la persona sin saber qué hacer con eso.
Dicho esto, volver a conectar internamente o aprender a ser consciente de tu sentir implica un ejercicio cotidiano que va desde lo más pequeño,como darte cuenta de tu cansancio cuando te estás pidiendo hacer más; conectar con tus señales fisiológicas como lo son el hambre, la sed, el frío, el sueño y cumplir con las necesidades que cada una implica, así como ser consciente de tu forma de responder un simple saludo que generalmente suele ser en automático y nos encontramos diciendo “todo bien” sin antes verificar con nosotros mismos si realmente eso es así.
Volver a sentirte internamente no tiene que ver con que deje de haber ruido externo, eso no va a suceder, al menos no en contextos como el nuestro. Volver a sentirte implica un proceso para interiorizar en tu ser, estando atentos, observando, escuchando, detectando sensaciones internas; de esta manera comienza el camino hacia cumplir con tus propias necesidades de una manera coherente y congruente con quien eres y con quien quieres ser.
Mencionas mucho el conectar. En un mundo que nos pide ser ‘exitosos’ y estar siempre bien, ¿por qué nos da tanto miedo decir ‘hoy no puedo’ o ‘tengo miedo’?
Yo creo que ese miedo en realidad no es a decir “no puedo”, “no quiero” o “tengo miedo”, sino a las consecuencias que puede tener pronunciar esas palabras cuando los demás esperan lo contrario. Si siempre nos piden éxito y estar bien, no responder a eso podría significar muchas cosas que usualmente son difíciles de aceptar, como no estar a “la altura”, no cumplir con lo que aprendiste que “deberías ser”, ser vulnerable, entre otros, y por ende también puede implicar recibir rechazo, reclamos, burlas o decepcionar a quienes tenían otras expectativas.
Ahora les dejo una pregunta abierta: ¿qué consecuencias eliges: no cumplir con todo lo que el mundo exterior te pide y sentir que eres coherente con tu realidad, o sentir que sobretrabajas y estar constantemente aceptando responsabilidades o usando una máscara de todopoderoso/a cuando sabes que esa no es tu realidad?
La crisis como una oportunidad de crecimiento personal
A veces una crisis personal se siente como un callejón sin salida. Desde tu experiencia, ¿es posible ver la crisis no como un error, sino como un recordatorio de que necesitamos un cambio?
Todo cambio implica una crisis y si evidenciamos una crisis en nuestra vida, sin duda es porque algo está cambiando o necesita ser cambiado, bien sea en tu forma de percibir el mundo, en tus necesidades, en tus relaciones, etc.
Nos enseñaron que sentirnos mal, no estar satisfechos, no estar radiantes, cuestionarnos, es igual a “algo tengo que arreglar en mí”; nos enseñaron que todo lo que sea contrario a estar felices, satisfechos, divertidos, pasándola bien, es un error. Por ende, cuando sentimos bajones emocionales, tristeza, frustración, rabia o insatisfacciones, en lugar de tratarnos con amor, comprendernos, escucharnos y preguntarnos ¿qué estoy necesitando?… aprendimos a rechazarnos a nosotros mismos, lo que trae como consecuencia el no poder resolver dichas crisis como lo que son: la oportunidad de descubrir qué está cambiando en nosotros o en nuestro entorno y cómo podemos crecer a través de ello, tomando las decisiones más convenientes para nuestro bienestar.
Somos nuestros jueces más duros. ¿Qué pequeño paso podemos dar hoy para tratarnos con un poquito más de ternura y menos látigo?
Cuando te das cuenta que cada decisión que has tomado ha sido lo mejor que has podido hacer, porque de lo contrario no lo habrías hecho, comprendes que juzgarte con la voz de la dureza, de la exigencia, es una forma de hacerte daño, no una forma de “enmendar” ningún error.
En el fondo, somos seres vulnerables, que necesitamos amor, que vamos por la vida tratando de hacerlo lo mejor posible para que las cosas salgan bien, para sentirnos bien con nosotros o para ayudar o hacer sentir bien a alguien más. Cuando logramos ver ese fondo vulnerable, que lo menos que necesita es látigo, podemos sentir compasión por nosotros, por nuestro “yo del pasado” y nos permitimos abrazar cada una de las versiones que hemos sido con la ternura que hemos necesitado.
¿Por qué a tu amigo o amiga más íntima la tratarías con ternura y compasión, pero a ti te latigas como no lo harías ni siquiera con tu peor enemigo? Esto también tiene que ver con el diálogo interno, con esas voces internalizadas que en el pasado te latigaron, te marcaron cada error, te exigieron ser la mejor, y ahora se quedaron en ti dentro de tu mente como una forma de relacionarte contigo. El camino terapéutico te permite reparar el vínculo contigo para que sea un vínculo interno de autoapoyo que te impulse en lugar de hundirte.
Vivir el presente: Pisando tierra firme
¿Qué significa para ti, en palabras sencillas, ‘vivir en el presente’ cuando el futuro nos genera tanta ansiedad?
En palabras sencillas, puedo describir que vivir el presente para mí representa saber lo que sí ocurre hoy, observar tu cuerpo en el hoy, tus sensaciones, tus emociones, tus pensamientos aquí y ahora, tangibilizar tus recursos en este momento y preguntar: “aquí y ahora con todo esto que sí tengo y sí soy, ¿qué puedo hacer?”.
Muchas veces nos la pasamos caminando con el pasado a cuestas diciéndonos “si hubiese hecho esto estaría mejor”, sin registrar que en el aquí y el ahora eso te está pesando. También, nos la pasamos volando desconectados del presente con todo lo que podría pasar en el futuro, sintiendo miedo con escenarios que solo existen en la imaginación, asustados con catástrofes que nos cuenta la mente con la finalidad de protegernos; pero lo que no registramos es que es posible que todo eso nos está inhabilitando a vivir en el aquí y el ahora y resolver lo que sí se puede resolver.
Vivir el presente para mí es igual a pisar tierra y les invito a trabajarlo respondiendo: ¿qué está pasando ahora?, ¿qué escuchas y observas ahora?, ¿cómo sientes tu cuerpo?, ¿qué emoción estás habitando en este momento? Todas estas son preguntas que te permiten contactar con lo único real que es el hoy. Pero no se trata de hacerlo en este momento y dejarlo ir; el desafío y el verdadero trabajo es hacer de esto un ejercicio diario.
Reconectar no es un lujo
Reconectar con nuestro mundo interior no es un lujo, sino una necesidad vital para sanar la relación con nosotros mismos. Al aprender a escuchar el cuerpo, validar las crisis como oportunidades de crecimiento y sustituir el juicio severo por una mirada compasiva, transformamos el diálogo interno y logramos pisar tierra firme frente a la ansiedad del futuro.
Si deseas iniciar un proceso guiado para sanar el vínculo contigo mismo y aprender a transitar tu vida con mayor autenticidad, te invitamos a conocer el trabajo de Oswiely Barrios a través de su espacio en Instagram @sersentiryconectar, donde comparte herramientas enfocadas en ayudarte a dejar de sostener una vida que se ve bien, pero no se siente bien.
Perfil: Oswiely Barrios
- Formación: Licenciada en Psicología por la Universidad Metropolitana (Unimet).
- Enfoque: Especialista en procesos de autoconocimiento, gestión emocional y acompañamiento terapéutico.
- Propósito: Ayudar a las personas a sanar el diálogo interno y construir un vínculo de autoapoyo consciente.
¿Sientes que el ritmo del día a día te ha alejado de lo que realmente te pasa por dentro? ¿Qué pequeña señal de tu cuerpo vas a escuchar hoy para empezar a cambiar el automatismo? Comparte tu experiencia.