Pedro Pascal

19 May, 2026 | Hombre

Pedro Pascal y Chanel: La victoria de lo genuino

Por Revista Arahú

La alianza se selló tras meses de señales virales. Desde su aparición en el desfile Primavera/Verano en París hasta la 98ª edición de los Oscar, Pascal ha demostrado que se puede pertenecer a la élite de la moda francesa sin perder esa esencia relajada que lo caracteriza.

Bajo la dirección de Matthieu Blazy, Chanel apuesta por un hombre que rompe moldes. Pedro no teme al enfoque «sin chaqueta» en alfombras rojas de alto perfil, transitando con naturalidad entre lo clásico y lo contemporáneo. Su influencia no reside solo en lo que viste, sino en su visión del mundo: una mezcla de talento y amabilidad que aporta una calidez inédita a la firma de la doble C.

Los nombres que marcan la pauta: Embajadores 2026

Pascal lidera, pero no está solo. Este año, el ecosistema del estilo se ha enriquecido con figuras que representan distintas formas de entender la elegancia actual:

Jacob Elordi

Jacob Elordi (Bottega Veneta): Consolidado como el rostro del «lujo silencioso». Su estética apuesta por una sofisticación discreta, donde la calidad del diseño habla más fuerte que los logotipos.

Jeremy Allen White

Jeremy Allen White (Louis Vuitton): El protagonista de la campaña Primavera 2026 encarna una masculinidad libre y nómada, centrada en la idea del viaje como estado mental.

Nicholas Galitzine

Nicholas Galitzine (Emporio Armani): Se ha convertido en el referente del minimalismo absoluto. Sus trajes en tonos neutros son la guía perfecta para quienes buscan una elegancia depurada.

Robert Pattinson

Robert Pattinson (Dior Men’s): Con una relación ya histórica, Pattinson sigue siendo el «Dior Icon» por excelencia, equilibrando la vanguardia con una presencia magnética.

Kento Nakajima

Kento Nakajima (Bvlgari): El artista japonés aporta un aire contemporáneo a la joyería de lujo, demostrando que los accesorios masculinos son el nuevo territorio a explorar.

Una mirada desde Arahú

Lo que estamos presenciando este 2026 es una moda que busca la conexión cultural. Ya sea a través de las nuevas incorporaciones de Dior (como Mike Faist y Sam Nivola) o la influencia global de Jackson Wang, el mensaje es el mismo: el lujo se ha vuelto personal.

La elegancia ya no es una regla impuesta, sino una extensión de la identidad. Si el lujo de hoy se parece a la autenticidad de Pedro Pascal, entonces el futuro del estilo está en muy buenas manos.